La
familia como primer responsable de la educación. La familia ha sido
definida por diferentes disciplinas, cada una con su enfoque, por
ejemplo, el derecho la conceptualiza como un grupo de personas de
la misma consanguinidad que viven bajo un mismo techo, sin embargo,
no considera las relaciones interpersonales que se establecen. El
derecho canónico la define como la comunidad de vida y amor, la
sociología como una institución social que transmite cultura. La
psicología familiar la concibe como un campo de diferentes personalidades
que interactúan bajo una compleja organización interna. Entendida
así la familia, implica que cada miembro tiene una individualidad
propia que lo diferencia de otros. El concepto contiene una dimensión
relacional y otra organizativa, es decir, que los miembros establecen
relaciones con contenidos afectivos, emotivos y de comunicación,
y que a su vez, los diferentes miembros en su conjunto adoptan una
forma de organización que incluye casi todas las conductas individuales
y grupales que tienen que ver con las normas, límites, fronteras,
formas de comunicación, de solución de problemas, de manifestación
de afectos, sentimientos de bienestar y de agresión, tradiciones,
ritos, costumbres, cultura y valores, entre otros. Este ultimo enfoque
lleva implícito la transmisión de una amplia gama de conductas que
integra el individuo a su personalidad que las internaliza y las
hace propias. De ahí la importancia de la familia en el aprendizaje
y socialización del individuo. Reiteradamente se ha señalado por
los diferentes autores que una de las funciones básicas de la familia
es la de protección física y satisfacción de las necesidades básicas.
Incluso, se ha señalado que el hombre es uno de los seres más indefensos,
ya que mientras que un cachorro es capaz de sobrevivir solo, el
hombre no podría sobrevivir hasta que al menos tuvieran cierto grado
de independencia. Los padres de familia son los primeros responsables
de la educación y el cuidado de sus hijos, en ellos recae la responsabilidad,
pues es a donde primero llegan. Cada padre de familia elige cuidadosamente
qué es lo que mejor le acomoda al recién nacido, decide si irá o
no a guarderías, a qué guardería irá, tendrá que asegurarse de inscribirlo
en la que mejor estará. Cuando es tiempo de llevarlo a la escuela,
no irá a la primera que se encuentre, los padres eligen con cuidado
la institución que consideran adecuada para su hijo, pues en ella
estarán depositando parcialmente la responsabilidad de educarlo
en determinadas áreas. La familia, y principalmente, los padres
tienen la responsabilidad de cuidar muy de cerca la formación académica
de sus hijos, sin descuidar la formación en otras áreas fundamentales
como son: la educación sexual, los valores, las costumbres, la filosofía
de vida y las relaciones interpersonales, entre otras. Por otra
parte la escuela cumple una función siempre complementaria en la
educación que no puede responsabilizarse de toda ella ya que tiene
sus fines y asignaturas propias. Objetivos Educativos de la Familia
y de la Escuela Se dice que la familia y la escuela tienen una responsabilidad
compartida porque es una labor educativa que se desarrolla en equipo,
ya que; * El maestro es una persona capacitada para ayudar a los
padres a entender el proceso cognoscitivo de su hijo. * Los padres
apoyan con sus conocimientos informales, pero reales, el actuar
del hijo en la labor docente. La armonía entre ambas se logra en
la medida que: * Las dos coinciden en la educación de la persona.
* Ambas transmiten valores intelectuales, estéticos, éticos, afectivos,
sociales, físicos y económicos. * La educación personalizada favorece
la armonía entre la familia y la escuela. Cuando hablamos de educación
personalizada, nos referimos a que la educación debe ser adecuada
a cada persona, nadie mejor que los padres conocen a sus hijos,
sus necesidades y carencias, sus defectos y virtudes, sus limitaciones
y sus potencialidades, y ellos, pueden ser capaces de lograr que
la persona crezca, desarrolle y potencialice sus virtudes.